El Ministerio de Cultura selecciona la recuperación del sistema fortificado de Cuenca como ejemplo de buenas prácticas patrimoniales

El Ministerio de Cultura ha seleccionado el proyecto de recuperación del sistema fortificado de Cuenca como uno de los ejemplos de buenas prácticas en gestión y transmisión del Patrimonio Mundial que se presentarán en el XX Encuentro de Gestores de Sitios Patrimonio Mundial en España.

La propuesta, presentada por el Ayuntamiento de Cuenca, pone en valor los trabajos desarrollados en el Arco de Bezudo, las murallas y el yacimiento arqueológico, una intervención en la que ARQOH Arquitectos participa como dirección facultativa.

Para nuestro estudio, esta selección supone una satisfacción especial, al reconocer una forma de abordar la restauración arquitectónica que combina investigación histórica, conservación material y transmisión del conocimiento.

Recuperar el sistema fortificado de Cuenca

El sistema defensivo de Cuenca constituye uno de los elementos esenciales de su configuración histórica y de su singular paisaje urbano.

El Arco de Bezudo y los restos de las antiguas murallas forman parte de la memoria arquitectónica de la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.

Su recuperación exige comprender las distintas fases constructivas, las transformaciones experimentadas a lo largo de los siglos y las características de los materiales que han permitido su conservación hasta nuestros días.

Las actuaciones desarrolladas han permitido avanzar en la restauración y recuperación de las estructuras defensivas, al tiempo que se han realizado nuevas excavaciones arqueológicas que contribuyen a ampliar el conocimiento de este importante enclave.

Desde ARQOH entendemos que cualquier intervención sobre un conjunto histórico debe partir de un estudio riguroso del monumento y de una estrecha colaboración entre arquitectura, arqueología y otras disciplinas especializadas.

La restauración como fuente de conocimiento

Uno de los aspectos más relevantes de la propuesta seleccionada por el Ministerio de Cultura es su planteamiento de la conservación patrimonial como un proceso que genera conocimiento.

Durante los trabajos de restauración y excavación se obtiene información sobre los sistemas constructivos, las transformaciones históricas y las características materiales de los edificios.

Sin embargo, ese conocimiento no debe quedar limitado a los informes técnicos y la documentación de las obras.

La experiencia desarrollada en Cuenca plantea la importancia de transmitir los resultados de la intervención a los profesionales responsables de interpretar estos espacios y, finalmente, a la ciudadanía.

De esta manera, la restauración se convierte también en una herramienta de educación, divulgación y participación cultural.

Una intervención vinculada al Patrimonio Mundial

Los trabajos de recuperación del sistema fortificado se desarrollan con financiación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, mediante fondos europeos NextGenerationEU, dentro del programa Impulsa Patrimonio, destinado a las Ciudades Patrimonio de la Humanidad.

La actuación forma parte del esfuerzo que está realizando el Ayuntamiento de Cuenca para conservar su patrimonio monumental y recuperar espacios de interés histórico y cultural.

Esta iniciativa adquiere una relevancia especial en 2026, año del 30 aniversario de la declaración de Cuenca como Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Coincidiendo con esta conmemoración, se están impulsando actividades y visitas guiadas que permitirán acercar a la ciudadanía los valores históricos de la ciudad y los nuevos conocimientos obtenidos durante las intervenciones.

Una forma de entender la arquitectura patrimonial

En ARQOH Arquitectos creemos que la restauración no debe limitarse a conservar físicamente los edificios históricos.

Cada intervención constituye también una oportunidad para investigar, interpretar y transmitir los valores culturales de los monumentos.

Por eso, nuestra metodología combina el rigor técnico con el respeto a la autenticidad histórica y la voluntad de hacer comprensibles los espacios recuperados.

La selección del proyecto de recuperación del sistema fortificado de Cuenca como ejemplo de buenas prácticas constituye un reconocimiento al trabajo conjunto de las administraciones, los profesionales y los equipos especializados que han participado en esta actuación.

Nos sentimos especialmente orgullosos de contribuir a la recuperación de un conjunto tan representativo de nuestra ciudad y de que esta experiencia pueda servir de referencia para otros proyectos de conservación del Patrimonio Mundial.