El pasado 13 de julio de 2026 celebramos la inauguración de la restauración y musealización del Balneum de la Villa Romana de Noheda, situado en Villar de Domingo García, en la provincia de Cuenca. Un momento especialmente significativo para nuestro estudio y para todas las personas e instituciones que han participado en la recuperación de este extraordinario conjunto arqueológico.
Después de años de investigación, excavaciones y trabajos de conservación, uno de los edificios termales privados más importantes del Imperio romano abre una nueva etapa, ofreciendo a los visitantes la posibilidad de recorrer sus estancias y comprender su arquitectura original.
Desde ARQOH Arquitectos hemos participado en una intervención que combina restauración patrimonial, protección arqueológica y soluciones arquitectónicas contemporáneas, con un objetivo fundamental: conservar la autenticidad de los restos y hacer comprensible la monumentalidad del edificio romano.
Un balneum excepcional en la Hispania romana
La Villa Romana de Noheda constituye uno de los conjuntos arqueológicos más relevantes de Castilla-La Mancha y un referente internacional por la riqueza de sus mosaicos, la monumentalidad de sus construcciones y el extraordinario estado de conservación de numerosos elementos arquitectónicos.
Entre sus edificios destaca el balneum, un complejo termal privado de aproximadamente 900 metros cuadrados, vinculado a una importante residencia aristocrática de época tardorromana.
Las investigaciones arqueológicas han permitido documentar trece estancias, entre las que se encuentran el acceso monumental porticado, el vestuario o apodyterium, el frigidarium o sala fría, las salas templadas y calientes, varias piscinas y diferentes espacios auxiliares.
El conjunto conserva también parte de las estructuras del hypocaustum, el sistema romano de calefacción mediante circulación de aire caliente bajo los pavimentos, así como restos de revestimientos marmóreos, pavimentos decorativos y elementos constructivos originales.
A estos descubrimientos se suma un mosaico geométrico de unos 200 metros cuadrados, documentado en la sala fría, que amplía el importante patrimonio musivo de Noheda.
La recuperación del edificio permite acercarnos no solo a las técnicas constructivas romanas, sino también a la vida cotidiana, los rituales del baño y las costumbres de las élites de hace más de 1.600 años.
Reconstruir el espacio sin reconstruir el monumento
Uno de los aspectos más singulares de nuestra intervención es la reconstrucción volumétrica parcial y reversible del Balneum, una solución arquitectónica que permite recuperar la percepción de su escala original sin recurrir a una reconstrucción convencional de los muros desaparecidos.
Mediante una estructura ligera de acero inoxidable y malla metálica se reproducen las líneas esenciales de distintos elementos arquitectónicos, entre ellos el gran ábside del frigidarium, el nártex y parte de los muros principales.
La estructura se apoya en recrecidos puntuales de mampostería de piedra caliza y mantiene una clara diferenciación entre los restos originales y las incorporaciones contemporáneas.
El resultado es una arquitectura que sugiere la presencia del edificio desaparecido sin ocultar ni falsear su materialidad histórica.
El visitante puede reconocer las dimensiones de las antiguas estancias, imaginar sus volúmenes y comprender la relación entre los diferentes espacios, manteniendo siempre visible la autenticidad de los vestigios arqueológicos.
Este planteamiento responde a principios fundamentales de la restauración patrimonial, como la mínima intervención, la reversibilidad y la compatibilidad de los materiales.
Para nosotros, la arquitectura contemporánea puede convertirse en una herramienta especialmente valiosa para interpretar el pasado cuando establece una relación respetuosa con aquello que pretende conservar.
Una gran cubierta para proteger los restos arqueológicos
La intervención incluye también una cubierta de protección concebida para mejorar las condiciones de conservación del conjunto termal.
Esta estructura permite reducir la exposición directa de los restos arqueológicos a la lluvia, el viento, la radiación solar y los cambios bruscos de temperatura, factores que pueden acelerar el deterioro de materiales especialmente sensibles.
Su diseño favorece la ventilación natural y permite proteger el espacio sin impedir la contemplación de los restos ni la lectura de la reconstrucción volumétrica.
La restauración ha contemplado igualmente la consolidación de muros, la estabilización de pavimentos y mosaicos, la recuperación de elementos constructivos deteriorados y la protección de estructuras vulnerables frente a la humedad y la vegetación.
También se han intervenido revestimientos, piezas de ladrillo vinculadas al sistema de calefacción romano y restos de opus sectile, una técnica decorativa realizada mediante piezas de piedra o mármol de diferentes formas.
El objetivo ha sido garantizar la conservación material del monumento y establecer las condiciones necesarias para su visita pública.
Pasarelas elevadas y una visión de 360 grados
La musealización del Balneum incorpora un nuevo recorrido mediante pasarelas elevadas que permiten contemplar las distintas estancias sin transitar directamente sobre los restos arqueológicos.
Estas pasarelas facilitan una visión de 360 grados del conjunto, ofreciendo perspectivas que ayudan a comprender tanto la distribución original del edificio como los elementos descubiertos durante las campañas arqueológicas.
El recorrido permite observar la relación entre las piscinas, las salas termales, los sistemas de calefacción y los diferentes espacios auxiliares que formaban parte del complejo.
La intervención busca un equilibrio entre la accesibilidad de los visitantes, la conservación de los elementos originales y la claridad de la interpretación museográfica.
Una nueva iluminación para descubrir Noheda
Otro de los elementos destacados de la actuación es el nuevo sistema de iluminación museográfica, diseñado para poner en valor las estructuras arquitectónicas y mejorar su interpretación.
Se han incorporado alrededor de 65 luminarias, combinando elementos suspendidos desde la cubierta, iluminación lineal integrada en las pasarelas, balizas de orientación y proyectores dirigidos hacia puntos relevantes del conjunto.
Esta iluminación permite destacar espacios especialmente representativos, como el gran frigidarium, los restos de pavimentos y las estructuras del hypocaustum.
La nueva instalación adquiere un protagonismo especial durante las visitas nocturnas, cuando la luz contribuye a revelar la profundidad, las proporciones y la monumentalidad de las antiguas termas.
La propuesta museográfica contempla también la incorporación de herramientas de realidad virtual y aumentada destinadas a enriquecer la interpretación del edificio y facilitar la comprensión de su aspecto original.
De la reanudación de las obras a la inauguración
La culminación de esta intervención ha sido el resultado de un proceso complejo.
En febrero de 2026 se anunció la reanudación de los trabajos tras una paralización derivada de la resolución del contrato con la anterior empresa adjudicataria.
La Diputación Provincial de Cuenca impulsó la finalización de la actuación mediante un nuevo encargo a la empresa pública Tragsa, con una inversión adicional de 150.000 euros.
Finalmente, el 13 de julio de 2026 se inauguró oficialmente la restauración del Balneum, en un acto encabezado por el presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, junto al vicepresidente primero del Gobierno regional, José Luis Martínez Guijarro; el alcalde de Villar de Domingo García, Javier Parrilla; y la diputada de Patrimonio y Ferias, Mayte Megía.
La intervención específica sobre el conjunto termal ha supuesto una inversión de aproximadamente un millón de euros por parte de la Diputación de Cuenca, dentro de una estrategia de recuperación patrimonial más amplia que ha destinado más de tres millones de euros al yacimiento durante los últimos siete años.
Arquitectura para conservar, interpretar y transmitir
La inauguración del Balneum de Noheda representa mucho más que la apertura de un nuevo espacio visitable.
Supone la recuperación de una parte fundamental de la arquitectura romana de nuestro territorio y demuestra cómo la colaboración entre arqueología, restauración, ingeniería y arquitectura puede generar nuevas formas de comprender el patrimonio histórico.
Para ARQOH Arquitectos, participar en este proyecto ha sido una oportunidad de profundizar en una de las cuestiones que definen nuestra manera de trabajar: cómo intervenir en edificios y conjuntos históricos desde el respeto a su autenticidad, incorporando soluciones contemporáneas que contribuyan a su conservación y puesta en valor.
Creemos en una arquitectura capaz de dialogar con la historia, de hacer visible lo que el tiempo ha transformado y de acercar el patrimonio a las personas.
Hoy, el Balneum de Noheda vuelve a mostrar su monumentalidad y permite descubrir una arquitectura que permaneció oculta durante siglos.
Nos sentimos especialmente satisfechos de haber contribuido a que este extraordinario conjunto arqueológico pueda ser conocido, recorrido y disfrutado por las generaciones presentes y futuras.